jueves, 28 de octubre de 2010

Rubén Darío

Rubén Darío fue uno de los representantes más destacados del modernismo literario de Hispanoamérica. Estuvo considerado como el paladín del nuevo movimiento en España, debido a sus viajes entre 1892 y 1898.

Nació en Nicaragua, pero vivió en numerosos países, como España o Francia, y ejerció como corresponsal, embajador y director de varias publicaciones, entre otras cosas.

En cuanto a su obra, está muy influida por numerosos autores anteriores a él. Estas influencias se ven reflejadas en sus primeras obras, que forman la primera etapa del autor. Entre ellas se encuentra “Epístolas y poemas”, en la que predomina el tono romántico y la métrica clásica, y “Abrojos”, libro de poemas que manifiesta el equilibrio entre clasicismo y romanticismo, y en el que toman especial protagonismo la intuición y el sentimiento. Los poemas que aquí aparecen expresan el sufrimiento incomprendido del poeta.

La segunda etapa, en la que escribió su obra clave, es decir, “Azul”, está considerada como la etapa modernista por excelencia. Esta obra fue escrita en 1888 y está considerada como un paradigma de la estética modernista. Haciendo alusión al título, el color azul aparece reiteradamente a lo largo del libro, que consta de dos partes; una escrita en prosa y otra en verso. Así mismo, el libro consta de distintas partes. Los cuentos en prosa configuran un conjunto de fantasías líricas donde la vinculación con el Parnasianismo se muestra con claridad, ya que recurre a motivos comunes, como el exotismo. A pesar de esto no se descuida la crítica modernista a la burguesía. La segunda sección se denomina “En Chile”. Ésta consta de doce estampas narrativo-descriptivas y dos narraciones breves, que incluyen “La muerte de la emperatriz de China” y “A una estrella”. En estos cuentos se aprecia una clara influencia francesa. La tercera sección es denominada “El año lírico”, y consta de cuatro partes.

La tercera etapa corresponde a “Prosas profanas”, donde muestra la plenitud del Modernismo formal. En la parte final de esta obra se aprecia un cambio hacia motivos poéticos más íntimos.

A la cuarta etapa y última del autor corresponden sus obras “Cantos de vida y esperanza” y “Poema del otoño”. La primera es un poemario más reflexivo y con simbolismo más profundo. También trata nuevos temas. En cambio, en “Poema del otoño” se aprecia un tono meditabundo y sencillo, donde Darío reflexiona sobre el erotismo y la muerte.

Además de su obra poética, también elaboró una importante obra prosística con muy diversas composiciones.

Rubén Darío supone uno d elos mayores representantes del Modernismo en cuanto a literatura se refiere en Hispanoamérica y España.

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