lunes, 1 de noviembre de 2010

Comparación entre G98 y Modernismo

La generación del 98 y el modernismo fueron movimientos paralelos, movimientos completamente inversos.

Los modernistas tenían una gran preocupación por lo instantáneo. Sus temas hacía referencia a los paisajes en el sentido de “goce”en parajes exóticos y lejanos. Utilizaban un lenguaje artificial y puramente estético. Además de ello eran sensoriales y muy cosmopolitas.

Su literatura estaba dirigida al individuo y sus influencias son principalmente francesas y sudamericanas.

En cuanto a la generación del 98, tenían una preocupación mas bien filosófica y política.

Eran muy racionales y sobre todo españolistas. Se preocupaban con frecuencia por preguntas eternas (¿de dónde venimos?, ¿quiénes somos?...). Sus temas se reunían entorno al paisaje, sin embargo a diferencia de los modernistas, sus temas eran nacionales.

Su literatura estaba dirigida al colectivo, con un lenguaje a menudo sobrio.

Sus influencias eran germanas.


También tenían características compartidas, como la dualidad hacia lo trascendente y lo metafísico y hacia lo sensorial y plástico.

Comparten un vago regreso a la religiosidad, una libertad de análisis y manifestación artística. Al igual que temas trascendentes que cada autor lo supera de un modo diferente, ya sea por el sentimiento, por la inteligencia, por la pasión o por la sensibilidad.


Cuando hablamos de temas, ambos movimientos comparten muchos.

El tiempo es uno de ellos. Fluyen varias corrientes filosóficas. Llega hasta la angustia ante lo fugaz y perecedero de la realidad.

Aparecen los tópicos del ubi sunt (como evocación, recuerdo y actualización) y el del carpe diem (en Rubén Darío).

A partir de l tiempo se explican conceptos como la preocupación por la muerte, el pesimismo... y el captar la belleza en toda su plenitud.

La soledad. El poeta se encuentra consigo mismo (Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez).

El sueño. Es una forma de evasión de la realidad. Vida y sueño llegan a ser lo mismo ya que se complementan. La crisis de valores existenciales es lo que provoca tanta importancia en el sueño y provoca su estudio.

El desengaño. Procede de la brevedad de la vida y la obsesión por la muerte. Influyen las circunstancias históricas y políticas entre otras.

Se plasma en casi todos los temas.

El sensualismo. Aparece un impulso vitalista por vivir el mayor número de sensaciones.

Se pone de moda el escritor bohemio, rebelde...

Se vuelve a la naturaleza y a la valoración de todos sus elementos, incluso de los más sencillos.

La literatura traduce la técnica de la pintura a expresiones metafóricas o imágenes sinestésicas (estilo pictórico).

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