lunes, 1 de noviembre de 2010

Juan Ramón Jiménez

Juan Ramón Jiménez (1881-1958), fue un poeta español, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1956, por el conjunto de su obra, designándose como trabajo destacado de la misma la narración lírica Platero y yo.

De carácter melancólico y depresivo, la repentina muerte de su padre le causó fuertes crisis nerviosas que lo obligaron a pasar largas temporadas en sanatorios. A esta época corresponden los títulos Ninfeas y Almas de violeta, que configuraron una poética impregnada de musicalidad, nostalgia y amor por la naturaleza, con metros sencillos en los que predomina el octosílabo y un ritmo fluido de inspiración modernista.

Entre 1905 y 1912 el autor vivió en su pueblo natal este período escribió varios volúmenes: Melancolía (1912) y Laberinto (1913) entre otros, así como el libro en prosa Platero y yo (1914).

Conoce a Zenobia Camprubí Aymar en 1913. Este hecho y el redescubrimiento del mar serán decisivos en su obra, escribiendo Diario de un poeta recién casado. Esta obra marca la frontera entre su etapa sensitiva y la intelectual. Desde este momento crea una poesía pura con una lírica muy intelectual. En 1918 encabeza el movimiento de renovación poética, logrando una gran influencia en la Generación del 27.

En 1936 se vio obligado a abandonar España al estallar la Guerra Civil Española, trasladándose a Washington. Este momento marca en su obra, el paso de la etapa intelectual a la etapa suficiente o verdadera

Su poesía se caracterizó por el anhelo de desnudez, de totalidad poética, atracción por lo popular y existencia de un pensamiento estético, y filosófico. Ésta no representa solo la forma de vencer la imperfección del mundo, sino un camino de conocimiento de uno mismo de la realidad.

Su obra se puede dividir en tres etapas:
-Entrega sensitiva. Incluye títulos como Nifeas y Almas de violeta, en ellas hay excesos modernistas (alegoría, patetismo, gusto por lo marginal). Por otro lado hay rasgos de su poesía posterior (inquietud y desasosiego)
-Afán de conocimiento de la realidad. Comienza con Estío, en el se percibe una expresión más desnuda y pura y una conceptualización del amor. En esta época conocerá a la que será su esposa.
-Necesidad de conciencia interior. Alcanza su idea de poesía esencial, en obras escritas en el exilio como: La estación total, Espacio y Animal de fondo. Fusiona lo real con lo trascendental.


Hay que mencionar la prosa poética del autor, esta aparece en obras tan conocida como Platero y Yo, tierna elegía a un borriquillo que se convirtió en uno de sus textos más célebres.
Es una crítica a la idea de progreso basada exclusivamente en lo material.

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