lunes, 17 de enero de 2011

POETAS DEL 27

Pedro Salinas

Nació en Madrid en 1891 y vivió en Paris, fue catedrático en Estados Unidos muriendo en su exilio en Boston en 1951.

En cuanto a sus obras podemos señalar tres etapas que coinciden con la evolución del propio grupo del 27.

En cuanto a la primera etapa podemos destacar tanto la obra Presagios (1923) como Seguro azar (1929) y Fábula y signo (1931). Se parecía en ellas la influencia de Ramón Jiménez y su poesía pura. Además se revela cierto gusto por los temas futuristas, pero impregnados por la sensibilidad del poeta. Esta etapa se caracteriza por el diálogo entre el “yo lírico” y el “tú” de las cosas.

En cuanto a la segunda etapa podemos destacar a sus dos mejores obras, que son La voz a ti debida (1933) y Razón de Amor (1936), además de Largo lamento (1939). El tema predominante es el amor, el poeta muestra ese sentimiento como algo alegre y vital, inherente al ser humano; pero también como un sentimiento angustioso ante la pérdida de lo amado.

La tercera etapa tiene como trasfondo la guerra, tras ella Salinas se tiñe de dramatismo y dolor. Temas como la muerte, la guerra, la angustia y el exilio llenan poemarios como El contemplado (1946), Todo más claro (1949) y la obra póstuma en España Confianza (1955).

También fue autor teatral y escribió dos libros de relatos breves así como novelas como La Bomba increíble.

En lo que concierne al estilo, podemos caracterizarlo por la búsqueda de la esencia de la vida y de la belleza formal a través de la intelectualidad, lo que le lleva a utilizar recursos como la paradoja, juegos de ideas, metáforas insólitas, etc.

Esta búsqueda de lo esencial se oculta tras un lenguaje poético aparentemente sencillo. En su obra predominan los versos cortos de rima asonante o sin ella y la escasez de adjetivos. La precisa elección de sus palabras busca el acercamiento a la sustancia del humano, a lo más íntimo.

Vicente Aleixandre

Nació en Sevilla en 1898 y murió en Madrid en 1984. Recibió el Premio Nacional de Literatura por La destrucción o el amor. Fue miembro de la Real Academia desde 1949 hasta 1977 y recibió el premio Nobel de Literatura.

En cuanto a su obra podemos destacar las siguientes etapas teniendo en cuenta que la visión del mundo por este autor se basa en tres pilares: el amor, la naturaleza y la muerte.

En su primera etapa se incluye su primer libro Ámbito (1928), con influencia neorrománticas. A partir de este libro comienza su etapa surrealista con Pasión por la Tierra (1929) y posteriormente, con Espadas como Labios (1932) que trata el tema del amor omnipresente que arrastra al ser humano a su destino. En La destrucción o el amor (1935), se presenta la dicotomía entre la muerte y el amor como vía de destrucción del hombre. Otras obras importantes son Mundo a solas y Sombra del Paraíso.

En cuanto a su segunda etapa, podemos decir que recurre el ser humano y su mundo con temas como el transcurrir de la existencia, por lo que el tiempo se convierte en algo importante para Vicente. Las principales obras son: Historia del Corazón (1954), En un vasto dominio (1962) y Retratos con nombre (1965).

Por último en su tercera etapa utiliza la poesía como meditación sobre su trayectoria vital y, en algunos poemas se retoman procesos surrealistas que estuvieron presentes en su primera etapa. Las obras a destacar son Poemas de la consumación (1968), y Diálogos del conocimiento (1971)

En cuanto al su estilo podemos decir que su poética está fundamentada en el uso de metáforas innovadoras no basadas en semejanzas, sino en su propia subjetividad. El autor pone mucho cuidado en el uso del léxico, usando paralelismos, anáforas, etc. Otro rasgo que le caracteriza es el predominio del verso libre.

Rafael Alberti

Nació y murió en El Puerto de Santa María (1902-1999), fue un importante personaje en el contexto de la Guerra Civil, se exilió a Argentina hasta 1962. Recibió el premio Cervantes en 1986. Murió con el pleno reconocimiento de su labor poética.

En cuanto a su obra podemos decir que giró en torno al tema del paraíso soñado, representado en el mar, el amor, el dolor, el conflicto espiritual o el destierro. Algunas de sus obras más representativas son: Marinero en Tierra (1924) con la que obtuvo el Premio Nacional de la Poesía, y en la que recupera las formas métricas populares, combinadas todas ellas con sonetos que ponen de manifiesto la profunda nostalgia que siente por el mar de Cádiz. Obras como La amante y El alba del Alhelí mantienen la misma línea.

Otra obra muy importante es aquella que lleva por título Cal y Canto, y que aparece en 1929, se trata de una obras en la se puede observar la impronta vanguardista, especialmente futurista, que aparece en poemas como “Madrigal al billete de tranvía”. Además también se puede apreciar el lenguaje culto y barroco que caracterizó a Góngora.

Otra obra representativa es Sobre los ángeles (1929) que es considerada la obra cumbre de Rafael. En esta obra se revela el terrible conflicto espiritual sufrido por Alberti y se centra en temas como el amor, la ira, el fracaso o el desconcierto. En esta obra podemos apreciar el uso de técnicas surrealistas cuya finalidad es la de expresar la desunión del cuerpo y del espíritu.

Otras obras que tener en cuenta son El poeta en la calle (1936) y De un momento a otro (1938), las cuales perteneces a la poesía social en la que el autor se revela como revolucionario.

La última obra que destacar es Entre el clavel y la espada que fue escrita en 1941 durante su exilio, mantiene el carácter social de la etapa anterior pero con una mayor connotación nostálgica.

En cuanto al estilo, podemos decir que incluye una amplia variedad, tanto en estilos como en temas. Se caracteriza por el uso de anáforas, figuras significados con matices cromáticos, por el verso libre (al igual que Aleixandre) y por las imágenes surrealistas.

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