domingo, 23 de enero de 2011

TEATRO DE VALLE-INCLÁN

Ramón María del Valle-Inclán nació en Villanueva de Arosa (Pontevedra) en 1866. Bohemio, excéntrico, de estampa inconfundible y asiduo en tertulias, tras una breve etapa en México, se asentó en Madrid y murió en Santiago de Compostela en 1936.

En Valle-Inclán se puede observar un gran afán por buscar nuevas formas de novelar, comienza su producción cercana a la estética modernista, pero su estilo sufre una evolución que atraviesa por varias etapas paralelas a sus cambios ideológicos.

El ciclo modernista o etapa de las sonatas se caracteriza por la exaltación del mundo decadente desde una perspectiva nostálgica. Su estilo es sensorial y refinado. La obra por excelencia es la tetralogía Sonatas.
La obra de Sonatas, son cuatro obras en prosa, establecidas por las estaciones del año. La forma, el lenguaje, es modernista pero en cambio, el contenido no.

En Sonatas el Marqués de Bradomín es el personaje cumbre, el cual relata una serie de episodios autobiográficos de carácter amoroso que presenta al protagonista masculino en sucesivas etapas vitales, que corresponden, siguiendo la lógica argumental de la tetralogía, a la juventud (primavera), primera madurez (verano), madurez plena (otoño) y vejez (invierno). El donjuanesco personaje, feo, católico y sentimental, rememora sus pasados amores, cubiertos por el velo de nostalgia.

En Sonatas encontramos: Tetralogía. Estas obras muestran el estilo sensorial de su obra lleno de efectos cromáticos y sonoros. Valle-Inclán finge no ser el autor de estas novelas, con la intención de distanciarse del narrador. Su obra cumbre es Luces de Bohemia.

La siguiente etapa de Valle-Inclán corresponde al ciclo mítico también conocido como etapa entre las Sonatas y los esperpentos. En esta época el autor, llena sus novelas de ambientes rurales existiendo fuertes contrastes con personajes más violentos. Se caracteriza por el uso de un lenguaje más rudo. Su obra cumbre por excelencia es La guerra carlista.

Esta obra está compuesta por pequeñas novelas en forma de trilogías, su función es contar escenas y momentos de las Guerras Carlistas.

Otras obras muy importantes junto a La guerra carlista son El resplandor de la hoguera y Gerifaltes de antaño. En estas obras el autor quiere reflejar una visión tradicional de España, representada por los carlistas y enfrentada a la libertad. Podemos ir apreciando una evolución en su estética e ideología.

Por último el ciclo esperpéntico, o etapa esperpéntica también se apodera de novelas como Tirano Banderas y El ruedo ibérico, en las que el autor recurre a la sátira violenta para abordar temas sociales.

En cuanto a los temas de Valle –Inclán son cambiantes y evolucionan por la madurez del autor y las diferentes realidades que le toca vivir.

Podemos destacar como temas más relevantes el amor, en sus inicios, visto desde un punto de vista refinado y afrancesado; otros temas importantes son la muerte y la religión, la España rural, Galicia con sus leyendas y tradiciones que conviven con la brutalidad y el abuso de poder, también se nombran hechos históricos, como por ejemplo, la etapa carlista, así como el sinsentido de la guerra o la crítica política a la España de Isabel II.
El autor tenía un gran empeño por renovar el género narrativo, lo que le llevo a tener un estilo y una técnica personal e inigualable, así que confiere un lenguaje cuidado y musical, sin embargo puede ser desgarrado si predomina el vocabulario rural.

Su prosa es rítmica y bella, llena de elementos sensoriales. En sus novelas existe un rechazo al realismo tradicional.

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