lunes, 10 de enero de 2011

EL ESPERPENTO

Creación literaria que consiste en la deformación grotesca de la realidad, como el fiel reflejo de una realidad imperfecta. A través de él critica la moral imperante, la situación española; la deforma, es la risa por no llorar.

Sus rasgos principales son la muñequización de los personajes vistos con máscaras o fantoches, la animalización, la cosificación, la humanización de animales, la vivificación de realidades inanimadas, el enaltecimiento (distorsión de la realidad, engrandeciéndola), la degradación de la realidad que se hace ruin, la literalización y la parodia de toda situación.

Todos los recursos están encaminados a plasmar el sentido trágico de la vida, que sólo puede darse desde una estética deformada.

La obra no constituye una solución sino un grito de protesta y demanda ante una sociedad cuyos valores han desaparecido convirtiendo al mundo en un esperpento.

Las características de este esperpento son muy amplias, pero señalemos ahora sintéticamente las más importantes:

Primero la constante deformación de la realidad mediante un estilo hiperbólico, exagerado, que puede ponerse en relación con el expresionismo, cuyos rasgos más sobresalientes son la degradación, la cosificación y la animalización de los seres humanos (mientras que objetos y animales se presentan a veces con rasgos humanos); también la fusión de la historia real con la ficción (la Historia de España, a través de los mitos nacionales, es bastante grotesca en sí; por otro lado, esa realidad se puebla de figuras y paisajes grotescos); en tercer lugar la nueva presentación del sentido trágico tradicional inserto en el mundo moderno, de lo que resulta una visión trágico-grotesca de la condición humana y de la situación histórica; además de la utilización para este fin de mitos y arquetipos literarios clásicos, parodiados o deformados (Don Quijote, Homero, Dante..., por ejemplo, inspiran la figura deMax Estrella); junto con el tema del honor se aborda con matices calderonianos en obras como Los cuernos de Don Friolera; Don Juan en La hija del capitán...); y el uso narrativo e impresionista de las acotaciones escénicas.

Pero sin duda, los dos rasgos más significativos del esperpento se encuentran en el tratamiento de los personajes y, desde un punto de vista dramático, en el uso de las acotaciones. Respecto al primer punto, el esperpento se caracteriza por una degradación sistemática de los personajes, contrastando una realidad aparentemente magnífica, noble, con un personaje mediocre, ridículo o grotesco. Para ello, se recurre a distintas técnicas, pero destaca la animalización tanto de personajes como de objetos o situaciones. En cuanto a las acotaciones, al margen del carácter dramático que les es propio, dinamismo del escenario en la representación, pero también sugestión mental en el lector con un uso poético e impresionista del lenguaje.

De hecho, es posible incluso encontrar ejemplo de rimas internas, de ritmos acentúales, es decir, recursos propios del lenguaje poético.

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