lunes, 10 de enero de 2011

GENERACIÓN DEL 27

Se conoce la generación del 27 como un grupo de autores intelectuales que renuevan el panorama literario español, fusionando las nuevas vanguardias que llegan de Europa con lo tradicional. Cancioneros y poemas de los siglos de oro. Y así dan lugar a la que se conocerá como la Edad de Plata (de las letras y ciencias españolas)

El hecho fundacional es la conmemoración de los trescientos años de la muerte de Góngora. Esto ocurre en el año 1927, y aquí se reúnen por primera vez.

Los componentes de está generación entran en contacto en la Residencia de Estudiantes, centro cultural que pretende la transmisión científica y artística entre España y Europa. Supone además un foco de difusión de la modernidad en España y de recepción de las vanguardias internacionales. A ella acudían personalidades de todo el mundo a dar conferencias.

Los pertenecientes a la generación son: Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Luis Cernuda y Rafael Alberti. Algunos de estos eran residentes, y otros de ellos la visitaban a menudo.

Los rasgos que permite aunarlos en el mismo grupo son: Fechas de nacimiento cercanas en el tiempo, entre 1891 y 1905. El aprecio que sienten por la poesía de Góngora, ya nombrado anteriormente, al que rinden homenaje. También admiran el siglo de oro español y su evolución literaria. Tienen todos, una amplia formación literaria, son universitarios casi todos, y trabajan como profesores.

Un rasgo muy importante, es que aun teniendo tendencias políticas dispares, son todos amigos, incluso después de la guerra.

La ya citada Residencia de Estudiantes, donde conviven muchos de ellos. También colaboran en revistas, como la Revista de Occidente. Tienen maestros comunes, como Juan Ramón Jiménez, su ‘maestro estético’ y Ortega y Gasset, como ‘maestro ideológico’.

Además Gerardo Diego los incluye en una antología.

Además de estos rasgos, se encuentran las características siguientes, gustos estéticos similares, por un lado lo que Ortega y Gasset llamo, el ‘arte por el arte’, y por otro lado, la interés por la poesía popular, todo en general, temas forma...

Recogen ideas literarias de Juan Ramón Jiménez, Manrique, Unamuno...por lo que se ve unas influencias literarias dispares. Y por último renovación poética e influencia de la vanguardia, esto se puede entender a tres niveles, el puramente lingüístico, el de los recursos literarios y el de la creación de universos literarios.

En esta generación de escritores aparecen grandes temas recurrentes, como el tema de la ciudad; los autores incluyen en su poesía la idea de progreso representada en los nuevos inventos, los transportes, las transformaciones... Nueva York y Moscú se convierten en símbolos.

Otro tema es la naturaleza, los autores retomaron el concepto pero acercándolo a la ciudad y al mundo cotidiano, que se une a su propia visión del mundo.

Además del amor, los autores recurren a este sentimiento ligado a la idea de la naturaleza humana y al individuo.
Por último la generación del 27 se compromete con su tiempo; antes de la Guerra Civil prácticamente no abordaron la poesía de temática social, sin embargo durante la guerra y después de ella, muchos escritores afrontaron el tema desde diferentes perspectivas.

Aunque cada miembro de este grupo literario tiene unos rasgos personales, generalmente la crítica literaria ha señalado tres etapas.

La etapa inicial, que abarca hasta 1929, en la que los autores se sitúan entre el influjo de la lírica popular y la admiración por los clásicos. En este ambiente, además, cultivaron de manera fructífera la poesía pura, en la línea de Juan Ramón Jiménez.

La segunda etapa es la de antes de la Guerra Civil, que va desde 1929 hasta 1936, esta etapa se caracteriza por la gran influencia del surrealismo, y de esta corriente incorporan fundamentalmente el uso de imágenes y metáforas singulares así como el inconsciente.

La tercera etapa es la de después de la Guerra Civil, a partir de 1939. La guerra fue la causa de la desaparición de la generación del 27, bien por el exilio (Salinas, Guillén, Alberti, Cernuda) o por la muerte (fusilamiento de Lorca). Una poesía existencial y angustiada fue el resultado del final trágico.

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